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martes, 31 de enero de 2017
Capturaron a Jorge Olivera
El represor Jorge Olivera, quien se había fugado del Hospital Militar el 25 de julio de 2013, fue detenido por la tarde escondido en el baúl de un auto en la casa de su familia, en San Isidro. Condenado a prisión perpetua en San Juan, acusado por sesenta secuestros y desapariciones, Olivera fue localizado por el equipo del fiscal Franco Picardi. Mediante cruces de llamadas telefónicas, los investigadores dedujeron el código que usaba para comunicarse y concluyeron que iría a encontrarse con su mujer.
El año pasado había sido apresado en el barrio porteño de Almagro Gustavo De Marchi, el otro represor que se había fugado junto con Olivera. La fiscalía obtuvo la orden de allanamiento para ingresar al domicilio de Olivera y encontró la cama matrimonial destendida de los dos lados y ropa del militar. Lo apresaron tratando de ocultarse en un auto. Si bien la causa por la fuga está en manos del juez Claudio Bonadio, por cuestiones de jurisdicción la orden la libró la jueza de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado.
El caso Olivera adquirió ribetes internacionales en el 2000, cuando en la Argentina estaban vigentes las leyes de impunidad y fue detenido en Italia acusado del secuestro y tortura de la modelo franco-argentina Mari-Anne Erize, por pedido de la justicia francesa. La perversión del personaje quedó en evidencia cuando se comprobó que su defensa presentó un certificado de defunción falso para obtener la libertad del militar que como abogado llegó a representar a Guillermo Suárez Mason y al nazi Erich Priebke, encontrado en Bariloche y extraditado a Italia.
En ese momento, apenas llegó al país el mayor retirado enfrentó a la prensa para decir que durante la última dictadura “no hubo represión” y que no conocía “a esa chica”, por Erize. Disfrutó durante años de impunidad y llegó a regodearse en los sets de televisión en la defensa de la dictadura hasta que la reapertura de los procesos judiciales a partir de la anulación de las leyes de Punto Final, Obediencia Debida y de los indultos permitieron comprobar su culpabilidad.
Sus andanzas combinaron violaciones a los derechos humanos con el entramado de corrupción con el que se beneficiaron gran parte de los represores. Olivera apareció como titular de un fideicomiso millonario junto con su entonces socio Jorge Humberto Appiani, que fue detectado en 2013 por la Unidad de Información Financiera que lideraba José Sbatella. Juntos habían patrocinado juicios de sus camaradas por las sumas no remunerativas de los sueldos militares y la UIF concluyó que jueces venales les habían regulado honorarios millonarios. Parte de esos fondos serían el sustento para financiar la vida de los prófugos.
Olivera ahora quedó en manos del Servicio Penitenciario Federal y de la Justicia de San Juan, que comprobó su participación en secuestros, torturas y desapariciones, incluido el caso que tuvo a Erize como víctima.
Fuente: Página 12 https://www.pagina12.com.ar/17227-olivera-escondido-en-un-baul
martes, 30 de julio de 2013
Recompensas de dos millones de pesos por los represores prófugos Olivera y De Marchi
El Ministerio ofrece las recompensas para aquellos que aporten información útil sobre los represores que se fugaron del Hospital Militar.
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| Los delincuentes prófugos Olivera y De Marchi en fotos recientes |
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ofrece dos recompensas de dos millones de pesos cada una para quienes aporten datos fehacientes que favorezcan la captura de los represores Gustavo Ramón De Marchi y Jorge Antonio Olivera, condenados por crímenes de lesa humanidad que se fugaron del Hospital Militar Central “Cosme Argerich” de esta ciudad.
“Se ofrece como recompensa dentro de la República Argentina la suma de pesos 2.000.000 por el plazo de 12 meses a partir del día de la fecha destinada a aquellas personas que brinden datos útiles que resultasen determinantes para la detención” de los dos prófugos, señalan las dos resoluciones firmadas por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.
Olivera recibió una condena a cadena perpetua, mientras que De Marchi fue condenado a 25 años de prisión al cabo del primer juicio por delitos de lesa humanidad realizado en la provincia de San Juan.
Tal como denunció ante la justicia federal de la Capital Federal el director nacional del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, personal de Seguridad y Traslados del Servicio Penitenciario Federal había efectuado el traslado y entregado a los nombrados al personal del hospital, en la sala de atención que ese nosocomio dispone en el tercer piso para detenidos por delitos de lesa humanidad.
Luego de ser llevados a los consultorios correspondientes, se advirtió que los internos nombrados no se encontraban en la sala donde debían estar. La denuncia agrega que “no obstante procederse a una búsqueda exhaustiva por las instalaciones del citado hospital, la misma fue infructuosa, constatándose la evasión de ambos internos.”
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, solicitó hoy que se investiguen en profundidad los hechos, ya que “ambos internos habían sido trasladados del Complejo Penitenciario Federal Nº II en el horario matutino hacia el hospital Militar Central, en carácter de Tránsito al mencionado Complejo, provenientes del Servicio Penitenciario Provincial de San Juan, a efectos de cumplir con tratamientos médicos ordenados por el Juzgado Federal Nº 2 de San Juan, a cargo del Dr. Miguel Ángel Gálvez”.
El titular de la cartera de Justicia explicó también que “los detenidos presentaban una patología que por sus características podrían haber sido asistidos en el lugar donde se encontraban detenidos ya que no existía riesgo de vida. No obstante ello, esta Institución dio acabado cumplimiento a la manda judicial, la que se presenta como injustificada, de dudosa fundamentación y carente de racionalidad.”
Quienes puedan aportar datos últiles sobre los prófugos deben comunicarse con el Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia, al (011) 5300-4020.
FUENTE: Ministerio de Justicia de la Nación
FOTOS: Iru Roca
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