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viernes, 18 de agosto de 2017

Renovaron convenio para continuar la búsqueda de enterramientos clandestinos en Campo Las Lajas

La Universidad Nacional de San Luis (UNSL), la Asociación Ecuménica de Cuyo (AEC) y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Mendoza (MEDH), rubricaron el viernes un convenio que da continuidad a la búsqueda de enterramientos clandestinos, donde podrían hallarse restos de desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.

Las pericias se centran en Campo Las Lajas, un ex campo de tiro dependiente de la Fuerza Aérea que funcionó como Centro Clandestino de Detención. En ese lugar fue visto por última vez -según el testimonio de un testigo clave- el profesor Mauricio López, primer rector de la UNSL, quien fuera secuestrado en Mendoza el 1 de enero de 1977.

De izquierda a derecha: Dr. Félix Nieto Quintas (UNSL), Lic. Valeria Chiavetta (AEC), Belén Faiozzo y Matías Perdomo (MEDH)

En mayo de 2004, el MEDH –en su rol de querellante en las causas por delitos de lesa humanidad en Mendoza- denunció ante la Justicia Federal que el predio funcionó como CCD y desde ese momento explora y realiza pericias en la búsqueda de probables enterramientos clandestinos.

En 2012, la UNSL sumó a esa tarea recursos técnicos y materiales que posibilitaron profundizar la búsqueda. El convenio firmado el viernes, renueva el compromiso interinstitucional en pos de la Memoria, la Verdad y la Justicia. 

El acto en el que se formalizó este compromiso se realizó el 18 de agosto en la sede de la AEC y además de la participación de las principales autoridades de cada institución, contó con la presencia de Lilian Videla, presidenta de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de San Luis, quien desde un primer momento forjó el acercamiento entre las instituciones firmantes.

El Dr. Félix Nieto Quintas (UNSL), la Lic. Valeria Chiavetta (presidenta de la AEC) y Belén Faiozzo y Matías Perdomo (por el MEDH) rubricaron el convenio de colaboración, que tiene un plazo de ejecución de dos años.

Durante el acto, el Dr. Nieto Quintas aseguró que "tanto desde lo personal como desde lo institucional es para mí un honor compartir este momento con ustedes, que son un ejemplo para la sociedad y un faro para los alumnos de la universidad". Y agregó que "para nosotros es muy relevante colaborar con lo que podamos en la búsqueda del cuerpo de Mauricio López, que además de rector de nuestra universidad, con su bonhomía y su don de gente, su simpleza y profundidad de pensamiento, contribuyó a lo que hoy es la Universidad Nacional de San Luis. De alguna manera somos lo que nuestros antecesores imaginaron y nuestra obligación moral es acompañar a quienes están realizando esta búsqueda contribuyendo a que se realice en las mejores condiciones posibles, con recursos materiales y técnicos".

Al finalizar su intervención el rector de la UNSL manifestó que "no puedo dejar de mencionar a Elba Morales, porque para la Universidad no solo constituye un premio Mauricio López, sino que es un ejemplo de lucha, un ejemplo para las próximas generaciones de estudiantes y un ejemplo para todos aquellos que hemos compartido en algún momento el brillo en sus ojos que reflejaban su esperanza en encontrar justicia. Esa luchadora incansable por los derechos humanos de la que todos hemos aprendido, teniendo el honor de estar en este lugar, donde su figura se siente".




Por su parte, Belén Faiozzo expresó que "hace un tiempo que venimos trabajando junto a la UNSL para renovar este convenio, que tuvo su primer antecedente en 2012, a partir de la gestión de Elba Morales. En este momento estamos profundizando la última pericia realizada a fines de 2015, donde encontramos autopartes enterradas a unos cinco metros de profundidad. Hemos solicitado medidas para corroborar el origen y las causas del material hallado para descartar o abrir hipótesis". Mientras que destacó la labor conjunta realizada hasta aquí: "hay un numeroso equipo trabajando en Lajas: además de las personas que estamos acá en el MEDH, contamos con el compromiso de nuestros abogados Pablo Salinas, Viviana Beigel, Carlos Varela Alvarez; Fernando Peñalosa, quien desde la Secretaría de DDHH de la Nación nos ha acompañado en esta causa desde la primer denuncia que realizamos; los peritos aportados por la Universidad de San Luis, Aldo Giaccardi y David Aguilera y los arqueólogos de Mendoza Jorge García Llorca y María José Ots".




En tanto que Valeria Chiavetta, afirmó que "es muy importante concretar este convenio que da continuidad a la búsqueda de los restos de nuestros desaparecidos, a través de la articulación institucional entre un organismo de derechos humanos, una organización social y la universidad pública". En las palabras de la presidenta de la AEC también tuvo lugar el recuerdo a la recientemente fallecida Elba Morales: "este era una camino muy esperado por Elba y seguramente estaría muy feliz de este convenio que estamos rubricando", al tiempo que reconoció el trabajo del grupo que actualmente está liderando y conduciendo el MEDH, "porque está haciendo un gran esfuerzo para sostener el legado que tanto Elba como Pocha Camín sembraron para seguir adelante por la Memoria, la Verdad y la Justicia".


lunes, 3 de julio de 2017

Nota enviada por organismos de DDHH al obispo castrense

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 29/06/2017 

Sr. Santiago Olivera
Obispo Castrense de la República Argentina 

Los organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y religiosas abajo firmantes, queremos hacerle llegar un mensaje en ocasión de su nombramiento como titular del Obispado Castrense de Argentina. 

Usted asume un obispado con una deuda histórica pendiente: admitir la responsabilidad institucional que tuvo en el surgimiento, sostén y reproducción del terrorismo de Estado en Argentina (1975-1983). Pasadas ya cuatro décadas, resulta una provocación que la Conferencia Episcopal Argentina continúe “reflexionando” y escuchando testimonios de “víctimas de la guerrilla y víctimas del terrorismo de Estado” acerca de “los acontecimientos ocurridos durante la última dictadura militar”, como si desconociese lo sucedido o se hubiese mantenido al margen. El pasado mes de mayo, en el marco del enorme repudio que cosechó el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hemos visto cómo algunos sectores -entre ellos los obispos argentinos pretendieron reinstalar la idea de una “reconciliación entre los argentinos”. La jerarquía católica que Ud. integra, continúa eludiendo su responsabilidad en el genocidio. En sus discursos y escritos, jamás ha hecho mención alguna de la actuación del obispado castrense, al mismo tiempo que esquivó exitosamente el proceso de verdad y justicia reabierto en la década pasada.

Aquí la nota completa.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ante el 18F

Quienes venimos reclamando por Verdad y Justicia ante el Poder Judicial Federal, desde los primeros días de la nueva era democrática (año 1985), conocemos sin lugar a dudas de qué se trata realmente la marcha de hoy. 

Trabajamos las primeras denuncias por delitos de lesa humanidad  cuando el Presidente Alfonsín y los organismos de DDHH, asistíamos al embate de las bayonetas sostenidas por la avanzadilla carapintada. Nos replegamos sin posibilidad de resistir, cuando se impusieron las ominosas leyes de punto final y de obediencia debida. Volvimos a  impulsar la justicia cuando al fin, fueron derogadas a partir del 2003. 

La población del Poder Judicial Federal y todos y cada uno de los militantes de los organismos de ddhh, nos conocemos cara a cara,  paso a paso, conducta a conducta. Llevamos ya cuatro juicios orales y públicos, transitando los mismos espacios físicos y batallando cuerpo a cuerpo, cada artículo de Código para lograr el avance de la justicia,o el continuismo de la impunidad. 
Cada quien en su tarea, desde ese lugar nos conocemos conciencia a conciencia. 

Sabemos, que en la marcha de hoy, nosotros los militantes de ddhh no vamos a estar, y que un importante sector del poder judicial no va a estar. Y que el pueblo no va a estar. 
Porque esta marcha no es por la muerte del Fiscal Nisman, y todos lo sabemos.

Es por razones de clase, es por impuesto a las ganancias, es por sentencias condenatorias por delitos de lesa humanidad, es porque en este camino la Justicia avanza sobre los responsables civiles de la masacre, es porque en este momento el Gobierno Nacional inaugura otra obra energética que cambia nuestro rumbo y es, porque la política exterior nos inserta en América Latina en proceso de independencia que como canta la negra Sosa, es otra liberación. 

La marcha con nombre estadounidense pasará, variopinta. Mañana veremos en los medios banderas y pancartas, caras y voces. Tengamos templanza.

Nosotros seguiremos, construyendo, reclamando, desde el lugar que a cada quien le toca, haciendo patria. Nosotros seguiremos cotidianamente haciendo nuestras modestas marchas, por los numerosos muertos ignorados por los tacones y las corbatas que hoy van a marchar, si no les llueve demasiado. 

Elba Morales. DNI 3.499.576. Apoderada del MEDH. 

miércoles, 23 de abril de 2014

La Fundación Internacional Front Line Defenders destacó la tarea del MEDH en el proceso de Memoria, Verdad y Justicia



Al tiempo que Front Line Defenders lanza un nuevo documental, Memoria, Verdad y Justicia, sobre la lucha por justicia de los/as DDH y las familias de los desaparecidos/as en la Argentina, Mary Lawlor reflexiona sobre la razón por la que estos casos son tan importantes en la lucha actual por los derechos humanos.
Han transcurrido casi 40 años desde que la dictadura militar en Argentina inició lo que se dio a conocer como la "guerra sucia" contra su propio pueblo, por lo menos contra aquellos argentinos/as sospechados de simpatizar con la izquierda. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Argentina determinó un número de 9.000 personas desaparecidas, mientras que otros llevan esa cifra alrededor de los 30.000. Probablemente nunca sabremos cuántas personas fueron llevadas en medio de la noche para ser abusadas, golpeadas o torturadas. Algunas fueron asesinadas y enterradas en tumbas anónimas; otras, trasladadas en helicópteros del ejército y -al sobrevolar el mar- arrojadas vivas al océano, donde nunca serán halladas. Esta campaña de terror se sustentó en un sistema de secuestros, asesinatos, arrestos y detenciones arbitrarias y ejecuciones extrajudiciales.
Para la mayoría de quienes están leyendo este blog, todo esto ocurrió hace mucho tiempo, es historia antigua, tan relevante en esta era tecnológica como los rollos del Mar Muerto. Pero para quienes tomamos conciencia de los derechos humanos en la década de los años setenta y ochenta, este fue un tiempo de definiciones, donde era necesario tomar partido. La crueldad y barbarie de lo actuado por la dictadura en la Argentina (y por otros varios gobiernos represivos) fue tal que la canción "Venceremos" se convirtió en la bandera de lucha de quienes hacen campaña por los derechos humanos en todo el mundo.
Ahora bien. ¿Por qué volver atrás, traer todas esos recuerdos y reabrir las heridas del pasado que, en muchos casos jamás cerraron? ¿Qué se gana con ello?
El delito de la desaparición forzada, y la consiguiente impunidad que lo instiga, afecta a múltiples generaciones: padres, abuelos, hijos, hermanos y hermanas deben encarar toda una vida sin saber qué ocurrió; se les niegan la verdad y el acceso a la justicia.
El impacto de estos crímenes contra la humanidad fue más allá del círculo íntimo de la familia y amigos de los/as desaparecidos/as. Las desapariciones ejercieron una influencia que corroe y corrompe todo el espectro social. Contaminaron al ejército o fuerza policial que perpetró las acciones, a la administración civil que proveyó el contexto burocrático de respaldo mediante sus servicios, a los jueces y al sistema jurídico que cubrió la legalidad espuria de los delitos cometidos, al sistema político que los justificó en el nombre de la estabilidad y la seguridad y a los medios de comunicación que ayudaron a difamar a quienes durante décadas exigieron justicia.
En muchos de los casos los perpetradores siguen allí. Siguen creyendo que su causa es correcta y que actuaron en favor de los intereses de la nación. Permanecen "por debajo del alcance del radar" en sus clubes de tenis y residencias, confiados en que nunca serán juzgados. Todos los activistas y abogados/as que participaron en este documental sufrieron amenazas. Algunos/as en forma directa y brutal, otros de manera más sutil, como al preguntarles por la salud de su pareja o si sus hijos siguen asistiendo a la misma escuela. Simplemente les hacen saber: "Sabemos dónde vives".
Investigar estos crímenes es importante porque constituye un espejo hacia el pasado y traslada lo ocurrido desde reino del mito y la propaganda hacia hechos indiscutibles. Enfrentar la verdad de lo sucedido nos ayuda a volver a articular aquello que nos define como naciones e individuos, reafirmando lo que compartimos y los valores que sostenemos. También nos ayuda a recordar a la actual generación la sabiduría de aquel antiguo dicho "el precio de la libertad es una eterna vigilancia" y su responsabilidad para asegurar que las palabras Nunca Más sean más que un eslogan pintado en una pancarta.
La investigación sobre las desapariciones en Argentina y los consiguientes juicios a los perpetradores nos revela el papel crucial de la sociedad civil y los/as defensores/as de derechos humanos. Sin el trabajo realizado durante décadas por defensores y defensoras, inclusive las madres y abuelas de Plaza de Mayo, estos actos vergonzosos habrían terminado en algún cajón del olvido de la historia. Pero ellos reunieron pacientemente la evidencia, los testimonios de los testigos, señalaron los centros de tortura y las fosas comunes y mantuvieron el tema vivo en la conciencia pública, y lo hicieron a pesar de las amenazas, la intimidación y la soledad de una campaña a largo plazo, que exige mucho sacrificio para ser llevada hasta el fin. Y por supuesto, a pesar del dolor de haber sido victimizados o de haber perdido a un ser amado, ya que muchos/as de estos DDH fueron víctimas ellos mismos.
Al buscar justicia por quienes sufrieron en la Argentina, estos valientes hombres y mujeres nos recuerdan que todavía tenemos responsabilidades para con quienes sufren en Irlanda del Norte, en Colombia, en la República Democrática de Congo, en Serbia y Bosnia, que siguen sufriendo porque quienes esgrimen el poder -o simplemente un arma de fuego- sienten que pueden cometer cualquier atrocidad y salirse con la suya. La impunidad niega la posibilidad de justicia, y sin justicia y asignación de responsabilidades, las promesas de la Declaración Universal de Derechos Humanos constituyen solo palabras vacías impresas en un papel.

lunes, 6 de enero de 2014

Más que papeles - Nota de EdiciónUNCuyo, publicación digital de la Universidad

Por Sebastián Moro.-

El convenio firmado entre la Asociación Ecuménica de Cuyo-Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y la UNCUYO, para la digitalización y publicación de archivos relacionados con la última dictadura cívico-militar en Mendoza, ya genera conocimientos sobre la memoria reciente. Impulsado por el Instituto de Derechos Humanos, el proyecto asiste a la labor histórica del MEDH sobre recuperación de la memoria social por verdad y justicia. Edición UNCUYO ofrece los testimonios que dan dimensión del trabajo de los organismos de derechos humanos y las fotografías digitalizadas de los papeles relativos a las desapariciones de los hermanos Bustamante, caso testigo de la impunidad con que actuaba el terrorismo estatal y la violencia institucional ejercida contra las y los familiares denunciantes.

Aquí la nota completa: Más que papeles